¡Cuidado con lo que compartes!

¡Cuidado con lo que compartes!

En la actualidad contamos con gran cantidad de información disponible a la que podemos acceder en cuestión de segundos gracias al internet, ¡Genial! No?

Pues la verdad a veces no es tan genial por diferentes razones, entre algunas de ellas pueden ser que aún escuchamos pretextos como “no encontré nada al respecto, en internet no hay nada” cuando el problema no es el internet sino las personas que no saben utilizar este poderoso medio o al final tampoco saben qué hacer con la información que encuentran.

Además, ahora con la “sociedad del conocimiento” donde las nuevas tecnologías y formas de comunicarnos hacen las cosas más sencillas; todos pueden compartir información sin que haya alguien que pruebe la veracidad de lo que se publica y es cuando caemos no sólo en un exceso de ésta sino que también varían mucho las opiniones de una persona a otra en todos los resultados que podemos obtener a través de una búsqueda.

Entonces, aquí llega la parte importante que hay que tomar en cuenta:

  1. No todo lo que está en internet es cierto: Cuando iniciamos una búsqueda vamos a ver que siempre tendremos miles de resultados en segundos y lo importante en este punto es que hay que aprender a tener criterios para identificar que información nos sirve y cual no. Final de cuentas qué creer y qué no depende de ti.
  2. No todos los que se llaman expertos en algún tema lo son: Y aquí es donde debes tener más cuidado porque ahora todos se creen “gurús” de algún tema y es que al parecer mientras más te lo dicen menos lo son. Hay muchos “expertos” allá afuera que ofertan cursos a veces muy baratos o muy caros u ofrecen servicios que no son coherentes ni éticos. Es muy frecuente que cuando apenas nos vamos adentrando a temas que no conocemos bien podamos caer en manos de gente como esta. Así que ojo, te recomiendo participar en comunidades relacionadas a la industria de tu interés para que ahí preguntes sobre la experiencia que otros hayan tenido. Así mismo no te quedes con el primero que encuentres, haz tu propio benchmark y selecciona la opción que tenga mejor reputación y resultados tangibles en su trabajo personal.
  3. Eres lo que compartes: Justamente por esto es porque debes considerar los puntos anteriores, cada post y publicación que colocas en tus redes sociales habla de quien eres, lo que te gusta y lo que haces. Por eso antes de compartir LEE, no sé ustedes pero en varias ocasiones me ha tocado ver universitarios compartiendo notas del deforma.com como si fueran notas periodísticas reales, ¡Qué oso!

Finalmente te dejo un texto para que consideres cada que te encuentres en internet, es de Umberto Eco y cito textualmente: “Las redes sociales le dan el derecho de hablar a legiones de idiotas que primero hablaban sólo en el bar después de un vaso de vino, sin dañar a la comunidad. Ellos rápidamente eran silenciados, pero ahora tienen el mismo derecho a hablar que un premio Nobel. Es la invasión de los imbéciles”.


Gracias por comentar :)